Ante el panorama desolador que tenemos en la actualidad,
especialmente en el estado español, cabe reflexionar sobre las armas que tiene
el trabajador a día de hoy, y qué puede hacer contra el status quo que han
implementado e impuesto la gran banca y las multinacionales, es decir, el poder
financiero internacional del que tanto se habla.
Vemos que los Estados cada vez ceden más y más terreno a los
mercados que son cada vez más competitivos, porque entre otros hechos, los
BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) han entrado en el monopolio
internacional de éstos, Europa empieza a resentirse de la subida de producción
a menos costo de los países emergentes económicamente en el panorama
internacional. El capital concentrado en manos de unos pocos y también con los últimos
avances tecnológicos (militares) en su poder, invierten el dinero donde puedan
sacar más rendimiento, que son normalmente los países en vías de desarrollo y
los mencionados BRICS.
Pocas armas le quedan pues al obrero y la fuerza que podía
ejercer antaño se va disolviendo poco a poco, la única solución a éste grave
problema de los trabajadores es la huelga, paralizar la economía del estado durante
todo el tiempo posible y así poder ofrecer una resistencia legítima al sistema,
y por lo tanto poder ofrecer otras soluciones viables a los problemas de todo
el conjunto sociedad, tanto en su estructura social, económica y política…
Una solución viable pasaría por reducir al máximo las horas laborables
todos los trabajadores, funcionarios y empleados
que pudieran prescindir de ellas, para poder
favorecer la creación de empleo a todos los niveles.
