In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Sé tu propia luz.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Benito Mussolini.

                             "Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado."

                                                                            Mussolini.



martes, 21 de noviembre de 2017

Individuo vs sociedad y trabajo.

Al final de lo que se trata es de esclarecer la dictomía entre individuo y sociedad; ¿quién hace a quién? ¿Es el individuo sólo un producto de la sociedad o puede aquel influir de algún modo en ésta?

Los individuos que están atomizados o divididos formarán parte de la masa y no podrán influir de ninguna manera en la sociedad. Por lo tanto la libertad del individuo dependerá de su integridad y responsabilidad para que pueda ejercer su autonomía. Los gobernados no pueden influir en sus vidas porque sus decisiones no cuentan en el conjunto del funcionamiento del sistema-sociedad que gobierna una minoría.

La dicotomía entre individuo y sociedad sólo puede ser resuelta cuando la libertad en todas sus facetas sea el principio rector de aquel, y de esta forma se pueda dar un equilibrio entre su esfera privada y pública. Con lo cual determinará en igualdad de condiciones las relaciones con sus prójimos. Por lo tanto en igualdad, el individuo es la sociedad, es decir, aquel puede influir en ésta y viceversa.

Cuando se trabaja por y para el dinero se trabaja o bien para la especulación o bien para la acumulación. El trabajo queda supeditado por el dinero, es decir, por su valor de cambio. La utilidad del trabajo queda reducida sólo por su interés económico, no va más allá de su esfera material. Con lo cual éste se somete a las reglas del mercado y queda cercenado por la dinámica explotadora en la que se desarrolla el sistema de dominación capitalista.

El Coleta - Obedece

domingo, 19 de noviembre de 2017

Jerarquización; Estado y técnica.

Precisamente han sido los valedores del Capitalismo y por lo tanto del Estado los que han transformado la vida en una guerra de todos contra todos, en una lucha por la supervivencia. El Estado hobbesiano nunca no fue concebido para los inetereses de los más débiles frente a los más fuertes, al contrario, fue una infamia para salvaguardar los intereses de los más poderosos, una exaltación del poder que sirvió a un nuevo orden social basado en la meritocracia de ideología fascista para consolidar y perpertuar un sistema de dominación cada vez más jerárquico y excluyente que concentra también cada vez más Poder en pocas manos.

La jerarquización de la sociedad debida a la especialización por parte de la técnica y la tecnologia ha ido en aumento como consecuencia del desarrollo y la evolución de ésta a nivel mundial. Lo que ha propiciado más fragmentación. La técnica a este nivel divide los procesos de trabajo y por lo tanto la sociedad en séctores cada vez más reducidos. 

La sobreorganización y burocratización social requieren de más elementos técnicos para funcionar. La función de los tecnócratas es la de gestionar el caos que es inherente al propio sistema de dominación basado en la jerarquía y la autoridad. La división y especialización del trabajo propició más división social y por lo tanto sociedades más complejas y conflictivas. 

Sin embargo, como el fin de la técnica y la tecnología es el control y el Poder sobre el ser humano, se valió de éstos medios para conquistar su propósito. La consolidación del Poder por lo tanto fue precedida por la división de la sociedad en clases para ejercer su dominio sobre los diferentes estratos sociales en los que podía operar con más facilidad provocando más incertidumbre en general y si se diera el caso, conflictos dentro de los mismos grupos disidentes que pudieran ofrecer algún tipo de respuesta al abuso de Poder que ejerce la élite sobre éstos.