In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Interpretar es subjetivo mientras que observar es objetivo.

domingo, 15 de abril de 2018

Internet, determinismo y propaganda.





Las nuevas relaciones impuestas por la sociedad tecnológica son el paradigma de la superficialidad y vacuidad. Reflejan la impostura en la que se vive y despojan al individuo de la verdad inherente de su pensamiento primigenio, sustituyen lo real por lo virtual y lo virtual por lo real. La imagen que proyecta el individuo debe ser absorbida por el aparato tecnológico para ser transformada en información que posteriormente sirve como referencia a los intereses del mercado de consumo que suprimen la individualidad a través del deseo por los bienes y la mercancia.

La sociedad de la información no es necesariamente la sociedad de la comunicación. Internet no comunica al contrario, aisla en mayor grado cuanta más información (ya sea verdadera o falsa) circula por la red. La tecnología por lo tanto atomiza al individuo y divide a la sociedad en fragmentos cada vez más pequeños debido a la multiplicidad de opiniones, pensamientos y creencias que surgen de los acontecimientos y rigen las tendencias creadas por la propaganda que afectan en mayor o menor grado al conjunto de la sociedad.

Internet como nuevo medio catalizador del consenso social incrementa el poder de la tecnología -y por lo tanto de los poseedores de la misma- implementando políticas de control y dominación sobre la población mucho más efectivas que en tiempos pasados al monitorizar la oponión pública a tiempo real y ejerciendo a la vez un control exhasustivo sobre la disidencia para sustituir la vigilancia por la auto-vigilancia consentida en nombre de la seguridad.

Una visión optimista o pesimista de la vida puede estar determinada por las circunstancias de cada persona. Sin duda. Sin embargo dicha visión no deja de ser particular y no tiene por qué ajustarse a la visión general que afecta al resto de toda la sociedad. Por lo tanto esta visión particular y fragmentada del mundo puede enmascarar y falsear la realidad por la cual se rigen los acontecimientos que suceden en éste y que afectan inexorablemente a todas las personas.

Siempre hemos estado en guerra. Los mundos idílicos creados por los propagandístas al servicio del Poder son un producto del Sistema para justicar los conflictos de toda índole y engañar de un modo razonable a la sociedad de manera que la vida se desarrolle por unos cauces aceptables.
Sumisión a cambio de seguridad, diversión y entretenimiento a cambio de explotación. Negatividad a cambio de cierta positividad o malestar a cambio de bienestar. Todo tipo de intercambio que se pueda dar para justificar el sistema de dominación y el estado de guerra.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Como todo, depende del uso. Pero coincido en que no se le está sacando a internet el provecho adecuado. Una mayoría gasta su tiempo buscando notoriedad en las redes sociales, dejando comentarios en los periódicos del "sistema" (sólo porque ahí tienen mayor visibilidad, porque alimentan su vanidad) y buscando ser aceptados en cualquier tribu (red social, foro, blog...), y para ello no dudan en posicionarse, de forma acrítica y/o servil, del lado de quien gestione, administre o dirija esos espacios. Pero no es un problema de internet, sino de una especie que tiende al borreguismo. El poder se manifiesta incluso en un espacio virtual.

En cuanto a la información vertida por este medio, gran parte está sesgada y orientada a confundir y adoctrinar en las bondades del "sistema". Por eso yo creo que es más fácil encontrar a gente lúcida entre los campesinos analfabetos de países subdesarrollados que entre los "occidentales" con estudios, que son amamantados a diario con la papilla envenenada de los mass-media y se creen "informados" y hasta hacen gala de ello, transpirando vanidad y estupidez. Por supuesto hay grados de imbecilidad, y España se lleva en eso la palma.

Con todo, internet ofrece a cualquiera suficiente información (y la posibilidad de contrastarla) como para que no siga viviendo en las tinieblas de la ignorancia. Wikipedia, por ejemplo, hubiera sido el sueño hecho realidad de los enciclopedistas franceses. Por lo que no hay excusa para tanto cavernario como tenemos que soportar. Insisto: sobre todo en países envilecidos como el reino español.

De nuevo por aquí.

C

Anónimo dijo...

Es la gente la que se deja dominar. Porque es lo fácil. Pensar requiere esfuerzo. Dejarse llevar, proteger, etc., conduce a un estado de feliz inconsciencia, a satisfacer una serie de necesidades básicas (entre ellas, las emocionales) sin mayor riesgo. El precio es ser servil, pero por lo general los animales serviles ni siquiera son conscientes de su servilismo.

De ahí la necesidad del liderazgo, caudillaje, etc., etc. Y de ahí también que el súbdito se enfurezca si se le señala su condición servil. El súbdito vocacional es un fascista en potencia, alguien que necesita reivindicar una autoridad vertical para justificar esa condición servil. Lo que más odia es que se cuestionen sus certezas de oveja cebada.

Por eso el problema no es la colonización "capitalista" de internet. Ni las "élites". El problema es que los sometidos sueñan con integrarse en esas "élites". La moral rebañiega es la raíz de todos los totalitarismos.

C

Albert Libereco dijo...

Ayer estaba pensando en esto mismo. ¿Te acuerdas del GAL y las famosas cloacas del Estado? Hubo gente de la calle que apoyaba o estaba de acuerdo con estos asesinatos. Esto ya lo dice todo.

Por cierto, estoy acabando un libro que quizá te pueda interesar. "El caso Galindez" de Manuel de Dios Unanue. Aquí se destripa bastante bien cómo funciona este sistema. Se centra en el asesinato de Jesús de Galíndez Suárez y sobretodo en las corruptelas del gobierno dominicano de Trujillo para taparlo. El documental que publiqué precisamente narra la vida y milagros de este siniestro personaje.

Lamentablemente no encuentro la 3 parte del documental "Trujillo; el poder del jefe" que versa también sobre el secuestro y posterior asesinato de Galindez a manos de Trujillo y sus secuaces.

Anónimo dijo...

Hombre, media España sigue justificando los crímenes de la dictadura franquista... Un régimen fascista que regó España de sangre incluso ya acabada la guerra y cercenó todas las libertades individuales y colectivas, imponiendo un ideario nacional-católico y una cultura de la sumisión y seguimiento del "jefe" que sigue vigente.

En fin, yo creo que todo se reduce a una cuestión numérica: si la mayoría no traga, no hay despotismo ni tiranía que valga. La cuestión es: ¿esa mayoría se posiciona únicamente como resultado de los mecanismos de alienación o lo hace porque comulga con el poder y en su fuero interno acaricia la aspiración de sumarse un día a ese poder, aunque sea fantaseando "ingenuamente" con ello?

C

Anónimo dijo...

Aquí tienes la tercera parte (en mkv):

https://1fichier.com/?twyka85x1y

Y las dos primeras por si quieres quedarte las copias:

I (1): https://1fichier.com/?j4qomobc2r
I (2): https://1fichier.com/?wu1cbsnkec

II: https://1fichier.com/?ypurzk8v5c

C

Albert Libereco dijo...

Gracias por los enlaces. Creo que es un buen documento para quien quiera investigar sobre la dictadura de Trujillo.

Creo que hay varias causas para que una mayoría se someta a la voluntad de una minoría. Pero una de las más importantes es el poder. Sin embargo pueden haber otras causas para la sumisión que no tengan que ver directamente con el poder, como la seguridad, la acumulación de dinero y bienes, el bienestar en forma de comodidad, la fama, etc.

Saludos

Anónimo dijo...

"Sin embargo pueden haber otras causas para la sumisión que no tengan que ver directamente con el poder, como la seguridad, la acumulación de dinero y bienes, el bienestar en forma de comodidad, la fama, etc."

En otras palabras, proporcionarse placer. Según algunos, esto es una conclusión nihilista (no existe causa alguna ajena al ego de quienes la defienden: incluso quien practica la caridad lo hace para sentirse mejor consigo mismo) y por supuesto peligrosa, ya que niega toda moral y toda ley como elementos independientes de unos intereses creados dados. Deberían preguntarse por qué la moral muta en el espacio y el tiempo, y con ella la ley, que obedece a esa moral y a los intereses que la condicionan.

¿Y acaso no persigue el "rebaño" el mismo objetivo que los pastores: bienestar, placer, etc.? ¿No erige la mayoría su moral sobre las mismas bases que las minorías?

Una vez que lo asumimos, sólo caben dos posturas (no rebañiegas): reivindicar el propio egoísmo (al estilo de Stirner: yo soy mi propia causa) y/o apiadarse de todas las criaturas vivas (en la línea de Buda), siendo ésa la única "moral" coherente.

C

Anónimo dijo...

Y sobre Trujillo, no es casual la cantidad de tiranos que ha dado el mundo hispánico. "España", esa nación fantasmal (como ente unitario), forjada a sangre y fuego y conducida por curas hasta hace bien poco (incluso la rebelión fascista de los sublevados en el 36 se presentó como "cruzada") es sinónimo de opresión, resignación e impostura, "virtudes" que sembró allende los mares (se salva quizá la región rioplatense, por el influjo europeo: italiano, francés, polaco, judío...) Porque por desgracia el caudillismo es la principal seña de identidad de lo hispánico. Os salváis un poco los catalanes.

C

Albert Libereco dijo...

La moral del hombre mediocre dice: "estás conmigo o contra mi". Los pobres al igual que los ricos están llenos de imágenes. Sin duda. O el dominador y el dominado acaban siendo las dos caras de la misma moneda, es decir, son dependientes el uno del otro mientras permanecen juntos.

Albert Libereco dijo...

El dominado -en términos generales- no quiere liberarse, por contra, persigue los mismos privilegios que su dominador. Esto sucede en todas las relaciones que se dan.

Por ejemplo. esto de que el obrero quiere emanciparse del patrón queda muy bien a nivel intelectual pero carece de sentido cuando sólo persique mejoras materiales o busca blindarse en un puesto de trabajo concreto porque ya le va bien. Esto sólo es palabrería e hipocresía. Sólo quiere comodidad y seguridad. La emancipación se convierte en un ideal, una fábula que se realizará en otra vida. Y así sucede en todas las relaciones que se dan. Sólo se sostienen por los intereses creados que dejan de serlo cuando ya no convienen a alguna de las partes.

Albert Libereco dijo...

Por cierto, hablando de trabajo, ayer escribí esto sobre un artículo de Esteban Vidal, en la línea de lo que dice el filósofo Byung-Chul Han de la autoexplotación y todo eso.


Es posible que ciertos sectores pertenecientes a los asalariados de cualificación media y alta no se sientan explotados o no tanto (entre ellos; una minoría de especialistas) como los trabajadores de base o de cualificación baja. No obstante influyen varios factores en la aceptación de un trabajo remunerado y en mayor grado dependerá de la situación económica del trabajador el que se deje explotar más o menos sobretodo en el sector mayoritario de los asalariados. La autoexplotación se da en mayor grado cuando hay una identificación con el trabajo, sin embargo éste debe cumplir unos requisitos mínimos para que pueda ser aceptado, como el del salario.

En mi opinión la autoexpotación se da más en trabajos bien remunerados o que requieren de algún tipo de especilalización concreta en la cual el trabajador pueda sentirse realizado.

https://www.portaloaca.com/articulos/anticapitalismo/13635-la-otra-cara-de-la-alienacion-laboral.html

Anónimo dijo...

Sobre lo primero que dices, siempre me viene a la mente 'Germinal', tanto la novela de Zola como la película de Berri (más suave), en concreto el episodio/escena en la taberna, cuandoe el anarquista les echa en cara a los obreros que están allí reunidos su deseo de convertirse en patronos, en vez de acabar con un orden social que distinga entre patronos y obreros.

Sobre lo segundo, creo que por ahí va el futuro a corto plazo: por ejemplo, todos esos autónomos especializados en labores concretas de la cadena multinacional (que se ahorra los gastos por seguridad social, entre otros), orgullosos de ser "empresarios", sin cobrar conciencia de su función como meros eslabones de un modelo precario. Algunos están bien pagados, pero cada vez son más los que, con una alta cualificación, se instalan en esa nueva precariedad, sin asumirlo.

En ambos casos prevalece la vanidad de aspirar a ser, de ascender en la escala de producción, mando, etc. La conciencia de clase (o mejor dicho, el ser consciente de que las sociedades humanas se dividen en clases, siendo ésa la serpiente que envenena su historia)
está enterrada en el pasado, y por eso (entre otras cosas) es tan fácil alienar, dividir o, en última instancia, someter.

C

Anónimo dijo...

Por cierto, no hay súbdito más feroz en la defensa de la sumisión que el hijo de parias que ascendió en la escala social y justifica el orden vigente. Los nuevos ricos, la pequeñoburguesía (que en su momento fue el principal estandarte de los fascismos), etc. Y en España esa tropa sigue siendo legión.

C

Albert Libereco dijo...

Ayer vi la de Fábri; "El quinto sello". Muy potente el mensaje, me gusto mucho. Los límites de la degradación del ser humano y sus consecuencias. El auto-odio como mecanismo de control -por parte del Poder- que se acaba convirtiendo en auto-anulación ,auto-censura y servilismo. Tiene algunos elementos que dejan huella y que deben ser analizados con detenimiento.

Albert Libereco dijo...

Las que tampoco fueron tan serviles eran las hermanas Mirabal. Pagaron cara su osadia al enfrentrarse al dictador Trujillo.

http://www.lasinterferencias.com/2015/11/15/historia-del-25-de-noviembre-de-un-acto-de-terrorismo-de-estado-a-simbolo-de-la-violencia-contra-la-mujer/

Dejo también la película "Trópico de cáncer" sobre estos mismos hechos: https://www.filmaffinity.com/es/film333891.html

Anónimo dijo...

Buscaré esa película (me refiero a 'Trópico de sangre', 2010).

La de Fábri me impactó y hasta me marcó. Los subtítulos que circulaban por ahí eran bastante malos, por eso hice una nueva traducción, que permite apreciar la película en su justa medida, con todos los matices de sus diálogos.

Para mí 'El quinto...' es la cumbre de Fábri. Pero las otras dos que te he pasado son también bastante buenas. Y hay algunas todavía sin traducir. A ver si en 2019 vuelvo a las andadas.

C