In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Sé tu propia luz.

viernes, 7 de octubre de 2016

Henry David Thoreau



"Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino."

"En vez de amor, dinero o fama, dame la verdad."


"Las matemáticas no mienten, lo que hay son muchos matemáticos mentirosos."


"Vida ciudadana: millones de seres viviendo juntos en soledad."


"La desobediencia es el verdadero fundamento de la libertad. Los obedientes deben ser esclavos."


"Las fronteras no son el este o el oeste, el norte o el sur, sino allí donde el hombre se enfrenta a un hecho."


"Cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una mayoría de uno."


"Las cosas no cambian; cambiamos nosotros."


"Aprendí que si uno avanza confiado en la dirección de sus ensueños y acomete la vida que se ha imaginado para sí, hallará un éxito inesperado en sus horas comunes."


"Nueve décimas partes de la sabiduría provienen de ser juicioso a tiempo."


"Es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse."


"Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación."


"La bondad es la única inversión que nunca quiebra."


"El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz."


"Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir."


"Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la cárcel."


"El tiempo no es sino la corriente en la que estoy pescando."


"La ley nunca hará más libres a los hombres; son éstos los que deberían liberar a la ley." 



“Sólo hay un remedio para el amor: amar más.” 

“En mi casa tengo tres sillas; una para la soledad, otra para la amistad, y una tercera para la sociedad” 

“Mis pensamientos asesinan al Estado” 

“Una vez tuve un gorrión posado en mi hombro por un momento mientras yo estaba cavando en un jardín del campo, y sentí que era más distinguido por ese suceso de lo que hubiera sido por cualquier charretera que hubiera podido llevar”

“La ley jamás hizo a los hombres un ápice más justos; y, en razón de su respeto por ellos, incluso los mejor dispuestos se convierten a diario en agentes de la injusticia.”

“La luz que enceguece nuestros ojos es oscuridad para nosotros. Sólo alborea el día para el cual estamos despiertos. Hay aún muchos días para amanecer. El sol no es sino una estrella de la mañana” 

“Declaro llanamente mi guerra al Estado, a mi modo, aunque seguiré haciendo uso y obteniendo cuantas ventajas pueda de él, como es habitual en estos casos” 

“Nunca podrá haber un Estado realmente libre e iluminado hasta que no reconozca al individuo como poder superior independiente del que derivan el que a él le cabe y su autoridad, y, en consecuencia, le dé el tratamiento correspondiente” 

“Ningún ser humano, pasando la edad irracional de la niñez, querrá conscientemente matar a alguna criatura que mantiene su vida de la misma tierra que él” 

“No hay peor olor que el que despide la bondad corrompida”

“Hay momentos en que toda la ansiedad y el esfuerzo acumulados se sosiegan en la infinita indolencia y reposo de la naturaleza” 


“Deseo por igual ser un buen vecino y un mal ciudadano”


“El costo de una cosa es la cantidad de aquello que yo llamo vida, necesaria para adquirirla, ya sea a corto o a largo plazo” 


“Sabed contradecir y confundiréis a los filósofos” 


“El dinero no sirve para comprar ni una sola necesidad espiritual.”

9 comentarios:

Loam dijo...

Los obedientes no "deben ser esclavos", nadie debe ser esclavo. Hay que acabar con la obediencia, hay que eliminar la jerarquía autoritaria, así quedarán los obedientes liberados de su obediencia y de su esclavitud. De modo que, en este punto, no estoy en absoluto de acuerdo con Thoreau.

Salud!

Albert dijo...

Es un de los principios de la filosofía anarquista, eliminar la jerarquía autoritaria para todo el mundo como decía Bakunin por ejemplo. En este línea K decía que todo el mundo puede acabar con el condicionamiento psicológico, es decir, con todo tipo de barreras psicológicas que nos limitan y que por lo tanto también nos hacen ser obedientes, otra cosa es que lo que quieran hacer verdaderamente, sin hacer ninguna trampa intelectual para auto-engañarse, lo que sucede es que en la actualidad la inmensa mayoría de la sociedad acepta la Autoridad como forma de Poder y quiere ser obediente y de este modo impone un sistema de dominación. Creo que es un problema que sólo atañe primero a la psicología del individuo y por lo tanto a su esfera privada, la esfera pública, social o política queda en un segundo plano y no tiene por qué intervenir en su liberación, es decir, el individuo se puede liberar sin la ayuda de un tercero, todo dependerá de su voluntad, sin embargo eso no impide que este individuo liberado pueda afectar de algún modo a la conciencia colectiva y ayudar de algún modo u otro, pero su aportación no tiene por qué ser decisiva en la del colectivo porque como ya dije al principio y en eso estoy de acuerdo con K, todo el mundo puede acabar con su condicionamiento, otra cosa es que lo quieran hacer verdaderamente.

Albert dijo...

Un ejemplo: en un sociedad o colectivo socialista y comunal libertario (sin Estado), todo el mundo es autónomo en principio, la propiedad privada tal como la entendemos hoy no existe, sin embargo esto no significa que pueda existir como pequeña propiedad privada individual y pueda de alguna forma también haber individuos que decidan trabajar para otros en su pequeña propiedad privada por los motivos que sean, lo que conocemos hoy como trabajo asalariado en nuestra sociedad Capitalista. En un sistema comunista libertario también cabría la posibilidad de que hubiera gente que trabajara para otros como forma de subsistencia. La sociedad comunista libertaria tendría que poner los limites para la propiedad privada de cada individuo que quisiera poseerla y de este modo impedir que no se extendiera.

Loam dijo...

Nadie puede liberarse (a sí mismo) solo. El mito de Robinson es un mito netamente burgues, nacido en la Inglaterra industrial que propugnaba la competitividad y la escisión de toda solidaridad o colectivismo obrero. Lo mucho o poco que sabemos, todo lo que para bien o para mal somos se lo debemos a la colectividad en la que hemos nacido y crecido. Como escribió Proudhon en "¿Qué es la propiedad":

I. Cinco mil años de propiedad lo demuestran: la propiedad es
el suicidio de la sociedad. La posesión [entiéndase por tal "usufructo] es de derecho; la propiedad es contra el derecho. Suprimid la propiedad conservando
la posesión, y con esta sola modificación habréis cambiado por
completo las leyes, el gobierno, la economía, las instituciones:
habréis eliminado el mal de la tierra.
II. Siendo igual para todos el derecho de ocupación, la posesión
variará con el número de poseedores: la propiedad no podrá
constituirse.
III. Siendo también igual para todos el resultado del trabajo,
es imposible la formación de la propiedad por la explotación
ajena y por el arriendo.
IV. Todo trabajo humano es resultado necesario de una
fuerza colectiva; la propiedad, por esa razón, debe ser colectiva
e indivisa. En términos más concretos, el trabajo destruye
la propiedad.
V. Siendo toda aptitud para el trabajo, lo mismo que todo
instrumento para el mismo, un capital acumulado, una propiedad
colectiva, la desigualdad de remuneración y de fortuna, so
pretexto de desigualdad de capacidades, es injusticia y robo.
VI. El comercio tiene por condiciones necesarias la libertad
de los contratantes y la equivalencia de los productos cambiados.
Pero siendo la expresión del valor la suma de tiempo y de
gastos que cuesta cada producto y la libertad inviolable, los
trabajadores han de ser necesariamente iguales en salarios, como
lo son en derechos y en deberes.
VII. Los productos sólo se adquieren mediante productos;
pero siendo condición de todo cambio la equivalencia de los
productos, el lucro es imposible e injusto. Aplicad este principio
elemental de economía y desaparecerán el pauperismo, el
lujo, la opresión, el vicio, el crimen y el hambre.
VIII. Los hombres están asociados por la ley física y matemática
de la producción antes de estarlo por su asentimiento:
por consiguiente, la igualdad de condiciones es de justicia, es
decir, de derecho social, de derecho estricto; el afecto, la amistad,
la gratitud, la admiración, corresponden al derecho equitativo
o proporcional.
XI. La asociación libre, la libertad, que se limita a mantener
la igualdad en los medios de producción y la equivalencia en
los cambios, es la única forma posible de sociedad, la única
justa, la única verdadera.
X. La política es la ciencia de la libertad. El gobierno del
hombre por el hombre, cualquiera que sea el nombre con que
se disfrace, es tiranía; el más alto grado de perfección de la
sociedad está en la unión del orden y de la anarquía.

En una sociedad comunista libertaria, todo el mundo trabajaría para todo el mundo, de lo contrario dicha sociedad no sería comunista, y todo el mundo trabajaría voluntariamente, de lo contrario no sería libertaria.

Albert dijo...

No lo veo así, en una sociedad mayoritariamente libertaria habría la posibilidad de que el individuo que quisiera trabajar para otro lo pudiera hacer, el de elegir su destino y en ese aspecto también el de perder la libertad, es decir, ser un esclavo (no se puede imponer a nadie unas normas de convivencia aunque sean las correctas para la sociedad e ir contra su voluntad). Y lamentablemente tampoco estoy de acuerdo contigo en el que uno no pueda liberarse sin necesidad de nadie.

Albert dijo...

El cambio o la revolución espiritual no puede ser el efecto de la propaganda sino de la conciencia.

Loam dijo...

Que uno, o una, pueda liberarse solo ¿quiere decir entonces que tú estás liberado?

El grado de libertad del que disfrutamos no es sólo producto de nuestra lucha personal, sino de todas aquellas personas que nos ayudaron en el pasado y ayudan en el presente a ser libres.
Sin la lucha de todas esas personas, la nuestra personal ni siquiera existiría. Si no ¿que hacemos aquí interactuando? ¿para qué necesitaría a los demás si yo solo puedo ser libre? No tiene sentido.

Albert dijo...

Me libero en la medida de mis posibilidades de mi propias limitaciones o condicionamiento, ahora bien, la emancipación individual no es un acto de lucha sino más bien de conciencia, creo que para dejar de ser dependientes y sumisos ya sea (inconsciente o conscientemente), es decir, ya sea de forma obligada o no es una tarea personal que atañe a la voluntad individual, a la de cada individuo que forma parte de la sociedad. La emancipación colectiva o de la sociedad o en ultimo caso del sistema de dominación debe ser un acto de una mayoría conciencidada de su propia esclavitud, todo pasa primero por reconocerse como un ser dependiente y por lo tanto esclavo de uno mismo para de este modo poder crear conciencia de cambio y revolución.

Albert dijo...

El Capitalismo (como sistema económico y social) es una religión que invade en primer lugar el espíritu del individuo y su esfera privada, después se expande en la esfera pública de la sociedad en general como un sistema de dominación en el que nos relacionamos como sujetos dependientes del mismo sistema que hemos creado, por lo tanto la transformación o el cambio individual es en primer lugar psicológico, la libertad empieza por uno mismo, superando nuestro condicionamiento heredado (en la medida nuestras posibilidades y con mucha atención) de nuestros antepasados y nuestro condicionamiento adquirido, en este caso por el sistema de dominación Capitalista.

La liberación individual no es tarea fácil, sino más bien compleja y hasta ardua, de modo que el trabajo siempre empieza por uno mismo. No hay manuales ni doctrinas ya sea filosóficas o políticas para liberarse del propio condicionamiento.