In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Todo está sujeto a interpretaciones, por lo tanto la realidad es subjetiva y las formas de pensar y vivir son caóticas y conflictivas. El pensamiento enmascara a menudo la verdad de los hechos. La realidad ya no puede ser objetiva. Todo pasa por el filtro del pensamiento y el individuo deja de observar los hechos tal como son.

lunes, 18 de febrero de 2013

El Estado y sus contradicciones.

 
 
Si la principal función del Estado es crear seres dependientes será imposible que el hombre pueda alcanzar la libertad en su totalidad. 
Dejando las ideolgías aparte, una sociedad en la que el hombre o la inmensa mayoría prima su interés particular al del colectivo, es una sociedad que no puede autogestionarse y autogobernase, es decir, necesita de un ente llamado Estado para funcionar de manera más o menos correcta. El problema radica entonces en que por muy bien que funcione una sociedad con Estado con todo lo que conlleva, lo que llamamos, evolución, desarrollo, progreso, modernización etc, etc, gestionadas por el mismo ente, será una sociedad en las que los hombres que la forman serán dependientes de unas normas, leyes, etc, que les son impuestas para la convivencia. Cuando el hombre se vuelve dependiente de alguna cosa por culquier causa ya se física o psícologicamente se auto-programa y pasa a ser vulnerable por una fuerza que dirigida hacia él y que producida por otro semejante o colectivo que tenga la capacidad de alterar los agentes externos, determinarían las condiciones y circunstancias para poder manipularlo en mayor o menor medida dependiendo del grado de depencia en la que se halle. El hombre queda a merced del Estado, sujeto a él sin posibilidad de escape, atadado a la autoridad del mismo, al capital. Las leyes que ha hecho el hombre no deberían ser dogma de fe, es decir, no pueden ser dictadas a otro hombre siempre como norma, dicho de otra forma, las excepciones NO deberían confimar la regla. Es entonces cuando el hombre deviene en ser humano, cuando está por encima de las leyes, de la cultura, de las tradiciones y las costumbres, dictadas e impuestas por otros. Se confirma entonces la sentencia de Thoreau en la que dice "Cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una mayoría de uno."

1 comentario:

Loam dijo...

Para los no informados, pero sobre todo para los MAL informados, la negación del Estado supone una amenaza a la rutinaria "seguridad" de sus vidas, que no pueden concebir sin sin prietas correas con que el Estado los amarra.

Muy buena tu reflexión.

Salut!