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miércoles, 31 de agosto de 2011

El ejercito secreto de la OTAN (Operación Gladio)





Operación Gladio fue una red clandestina secreta anticomunista que operó en Europa, vinculada a la OTAN y a cuya financiación contribuyó la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense.

Sus actividades consistían básicamente en atentados y montajes contra todos aquellos grupos ideológicos (marxistas, anarquistas, nacionalistas, etc.) que podían tener apoyo social, y romper la hegemonía de los partidos políticos y grupos de poder tradicionalmente hegemónicos de los distintos países.

Fue descubierta y expuesta el 24 de octubre de 1990 por Giulio Andreotti, entonces Presidente del Consejo de los Ministros de Italia; tanto este país como Bélgica y Suiza desarrollaron investigaciones parlamentarias. (Wikipedia)



Enlace descarga: Vagos.es


 


12 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, señor, aquí está. Nuestro pan de cada día (2005) vi que usted ya la había recomendado. No sé cómo se le ocurrió recomendar: Surplus, Terrorismo de consumo (2003). Es un documental que ofende a la inteligencia.
"El ejército secreto de la OTAN (Operación Gladio)" es un gran documental que evidencia, superficialmente, la realidad que hay detrás del terrorismo.

Anónimo dijo...

Qué hay. Estoy de acuerdo con el anónimo. Aunque la Ley intimide a la hora de analizar abiertamente la falsa realidad del fenómeno terrorista, cuanto menos puede decirse que algo "no encaja".

En primer lugar, no tiene mucho sentido llevar a cabo una serie de acciones que desautorizan a los propios actores. Éstos, en vez de atentar contra sus supuestos enemigos ideológicos, escogen víctimas fáciles, a menudo civiles, sembrando el pánico. Pero no una vez, sino por sistema, como si ignoraran que el método es contraproducente.

En segundo lugar, actúan en momentos puntuales que se acaban tornando decisivos, caso del secuestro y asesinato de Aldo Moro, que supuso el hundimiento del Partido Comunista Italiano precisamente cuando estaba a punto de gobernar. Lo cito por ser el ejemplo más significativo.

En tercer lugar, las acciones terroristas anteceden a operaciones de "pacificación" (agresiones imperialistas) que se presentan como reacción a la supuesta amenaza de los "malos". O bien son permanentes, de modo que desestabilizan regiones al tiempo que desprestigian propuestas ideológicas o incluso culturas enteras (caso de la islámica) consiguiéndose que la gente apruebe los ajustes de cuentas de las "democracias". O bien conducen a la prohibición de grupos políticos desde los cuales se cuestionaban las "reglas del juego".

De la conveniencia de la propaganda indirecta ya hablaba Maquiavelo. Stalin fue un experto. Y hoy los poderes fácticos, apoyándose en los medios, han perfeccionado el invento. De hecho, la estrategia es tan acertada que no resulta siquiera necesario prohibir documentales como éste. No hace falta censura. Por cada espectador que acceda a una información veraz, habrá cien que asuman como verdad de fe la versión oficial. Es como clamar en el desierto. O quizá sería mejor decir en medio de un oleaje, eclipsado por el viento y los truenos.

Además hay que contar con la reticencia de una mayoría plenamente convencida de vivir en el mejor de los mundos posibles. Hacen oídos sordos a sospechosas casualidades como los simulacros antiterroristas de la OTAN en Madrid antes de los atentados del 11-M, en Londres antes del 11-J, etc. Tampoco creerán, por ejemplo, que la jornada anterior al festivo en que el loco noruego llevó supuestamente a cabo su plan milimétricamente planeado, se ejecutó un simulacro justo en la zona donde explotó la bomba. No lo creerán a pesar de haber sido una noticia recogida por la prensa.

Si los terroristas existieran, tendríamos que asistir a un desfile de cabezas voladoras de banqueros, grandes industriales, presidentes, etc., y no a las habituales escabechinas de usuarios de tren o de metro, o a esas sorprendentes ejecuciones de trabajadores de autopista, reivindicadas ni más ni menos que por supuestos "marxistas-leninistas". Unos "marxistas-leninistas" que jamás, jamás han atentado contra un banquero.

Saludos

C. C.

Anónimo dijo...

Lobo, me alegra saber que usted está vivo.

Podría opinar extendidamente sobre el tema pero me reservo la opinión.

Dígame, lobo, ¿vió usted "Slacker de Richard Linklater? Sea sincero.

Saludos, lobo. Tengo algunas películas para aconsejarle luego.

Anónimo dijo...

Primero, me alegra comprobar que no te disolviste en el universo, Matapuces. Me pasé por aquí últimamente y estaba esto como abandonado... ¿Todo bien?

Anónimo, no tengo la menor idea de quién pueda ser usted. Pero vivo, creo que sigo, y coleando, y con la intención de cumplir los cien.
Si ya no frecuento alguna página donde quizá coincidimos usted y yo, es por la creciente decepción que me inspira el mundo virtual (no como fuente de información).

Por otra parte siempre trato de ser sincero (salvo cuando, qué sé yo, alguien a quien tengo afecto, me pregunta: "¿crees que me estoy quedando calvo?", o "¿no te parece que estoy más delgada?", y decido entonces responder con una mentira piadosa). No he visto esa película. Acabo de buscar información sobre ella y me pregunto si me la habrá recomendado un ácrata a las 20.57.00 h.

Por cierto, ayer vi un larguísimo documental sobre borregos. La historia de unos aviones, de unas torres y de un malvado que por entonces, curiosamente, agonizaba en un hospital pakistaní.

Saludos
Carlos C.

Anónimo dijo...

Estimado Lobo estepario creo que usted es consciente que en algunas webs no es querido bien. Incluso hay quienes le tachan de farsante. No obstante, yo creo que el personaje virtual El lobo estepario es entrañable. Lo que me pregunto es ¿cuánto de Carlos hay en El lobo estepario? o dicho de otra forma, ¿cuánto de entusiasta, de ingenuo y de inseguro hay en Carlos?

Te recomiendo que veas Slacker. Es una obra maestra. Imperdible. Hazme caso.

¿Cuál es ese documental que viste? Si se puede saber.

Saludos, lobo.

PD: Luego te recomiendo otras películas.

Matapuces dijo...

¿Qué tal Carlos?, de momento aún no ha llegado el momento de disolverme.

Estoy leyendo un libro que quizá te interese. "Anatomia de la destructividad humana" de E.Fromm.

No sé si lo has leído:
http://www.megaupload.com/?d=MRKZFYIK

Anónimo dijo...

Matapuces en cuanto a texto vea usted si es conveniente la publicación de este artículo en el blog:

El pensamiento único (Ignacio Ramonet)

http://www.monde-diplomatique.fr/1995/01/RAMONET/1144

En español:
http://jperellon.blogspot.com/2010/11/el-pensamiento-unico-ignacio-ramonet.html

Es raro que ya no esté publicado.
Saludos.

Matapuces dijo...

Ya leí hace tiempo éste artículo de Ramonet en algún sitio, se acerca bastante a la realidad de hoy.

Saludos!!

Anónimo dijo...

Ya me parecía que usted lo había leído. Un consideración social e histórica muy acertada la del artículo.

Hasta ahora, Matapuces.

Anónimo dijo...

Vaya, farsantes considero yo a quienes dicen una cosa y hacen la contraria, a quienes hablan de difundir cultura y se presentan como almas generosas pero tejen mil estúpidas normas para sentirse ridículamente poderosos en el mundo virtual (quizá porque en el real son unos infelices sin el menor pundonor). A esos tal vez los considere yo unos farsantes. Y tal vez no sólo yo, en vistas de los proyectos que una y otra vez se van al traste, en los usuarios ("amigos" virtuales) que abandonan dando un portazo, después de haber sido ofendidos, etc. Si una abrumadora mayoría se comporta así en la red, ¡qué no va a esperarse en otros ámbitos, con mayores intereses en juego! Es ésa la razón de mi decepción con ciertos foros: el "fascismo cotidiano".

Por otra parte, "inseguro", no me he sentido nunca. Si me he ido borrando de ciertos espacios es para no armar trifulca discutiendo con personas que, sinceramente, no demuestran tener mucho criterio aunque sí bastante mala baba, y más que nada para no molestar a terceros. En fin, no sé quién será usted, pero no tengo constancia de haberle faltado el respeto a nadie gratuitamente, por lo que desconozco quiénes pueden sentir ese resentimiento hacia mi personaje virtual. Por cierto que nada me obliga a ser tan aburrido como para pasearme por la red prescindiendo de la máscara de una personalidad "actoral".

Pero bueno, un cordial saludo, amig@ desconocid@.

---

De todos modos si me he pasado por aquí es para despedirme por un tiempo, Matapuces. Al final he decidido irme (este martes vuelo). Pasaré un tiempo en África, probando suerte en la universidad de Dakar, que tiene un convenio con la UCM. Espero que a mi regreso España haya reducido su alto porcentaje de ladillas y lameculos, aunque quizá esperar semejante cosa sea una muestra de lo "ingenuo" que soy, ;).

Hasta entonces, un abrazo virtual, y ¡salud y acracia! Te deseo suerte en tus proyectos.

Matapuces dijo...

No te falta razón en lo que dices de los "grupos virtuales" que se forman en la red, sólo hace falta darse una vuelta por éste mundo para comprobarlo.


Se echarán de menos tus aportaciones, espero que la experiencia en Dakar sea de tu agrado, yo seguiré por aquí publicando alguna cosa que otra como de costumbre..
Nos vemos entonces, hasta la próxima.

Saludos compañero.
Abur!!

Anónimo dijo...

El personaje virtual El lobo estepario fue progresivamente criticado por varias personas. Yo la verdad no lo entiendo, porque jamás he visto una ofensa por parte del lobo hacia otra persona.
Lo que no me cabe duda es que El lobo estepario es un personaje entrañable. Le aconsejo, estimado lobo, que cree un blog. Hágame caso.
Una de las cosas que le cuestionan son sus "idas y venidas" como la que acaba de hacer usted. Se va a África pero es sospechoso que empiece a comentar en el blog un tal M.
Por eso pienso que el personaje virtual El lobo estepario es ingenuo, entre otras cosas. En ese sentido usted subestima a los demás.
En fin, El lobo estepario o M. que le vaya bien en África, o donde sea.
Hasta ahora, Lobo.