In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Todo está sujeto a interpretaciones, por lo tanto la realidad es subjetiva y las formas de pensar y vivir son caóticas y conflictivas. El pensamiento enmascara a menudo la verdad de los hechos. La realidad ya no puede ser objetiva. Todo pasa por el filtro del pensamiento y el individuo deja de observar los hechos tal como son.

lunes, 17 de abril de 2017

"El capitalismo es poder, no economía". - Raúl Zibechi





La frase pertenece  al dirigente kurdo Abdullah Öcalan, extraída del segundo tomo del Manifiesto por la Civilización Democrática, que tiene como subtítulo La Civilización Capitalista. La era de los dioses sin máscara y los reyes desnudos. La obra, cuya traducción al español verá la luz estos días, forma parte de la defensa del líder kurdo, preso en la isla Imrali, en el mar Negro, en Turquía. El pensamiento de Öcalan es insumiso, no se somete a jerarquías prestablecidas ni acepta dogmas universales. Es el tipo de pensamiento que necesitamos en este periodo de caos sistémico, ya que las ideas heredadas están mostrando escasa utilidad para orientarnos en la tempestad.
De su reciente libro quisiera destacar tres aspectos, aunque no son suficientes para agotar el conjunto de los aportes de la obra. El primero es su crítica frontal al economicismo, una de las peores plagas intelectuales que están parasitando a los movimientos anticapitalistas. Inicia ese capítulo con un potente análisis sobre la propuesta evolucionista que defiende el nacimiento del capitalismo como resultado natural del desarrollo económico. Como se sabe, quienes postulan esa tesis piensan también que el fin del capitalismo será producto de la misma evolución de la economía que lo trajo al mundo. Por el contrario, Öcalan afirma que el capitalismo es hijo de una tradición muy antigua, que se afirma en el poder militar y político para usurpar los valores sociales, hasta convertirse en la formación social dominante en Europa en el siglo XVI. Entre los valores sociales usurpados, destaca la mujer-madre por el hombre-fuerte y el grupo de bandidos y ladrones que le acompañan.

Criticar al economicismo supone, en la misma línea, la crítica del evolucionismo, sea lineal o por saltos. Una sencilla afirmación hecha luz sobre este tema: En las guerras coloniales, donde se realizó la acumulación originaria, no hubo reglas económicas. Se enfoca contra la economía política, a la que considera la teoría más falsificadora que fue creada para encubrir el carácter especulativo del capitalismo.

A lo largo de toda su obra, pero en especial en los apartados sobre el capitalismo, se apoya en Fernand Braudel, con quien coincide en señalar que es la negación del mercado por la regulación de precios que imponen los monopolios.
En este punto aparece el segundo aspecto a destacar, cuando sostiene que el capitalismo no se identifica con la producción ni con el crecimiento económico, porque no es economía. El capitalismo es poder, no economía, asegura Öcalan. Es evidente que existe una economía capitalista, pero el sistema capitalista es un monopolio de poder que se impone desde fuera a la economía, según sostiene en este capítulo esclarecedor. El capitalismo utiliza la economía, pero es el poder, la fuerza concentrada, lo que le permite confiscar el plusvalor y los excedentes.
En consecuencia, considera que la obra principal de Marx, El Capital, funciona como un nuevo tótem que ya no es útil para los trabajadores, porque delimita el capitalismo al terreno de las leyes de la economía, un punto que comparten todos los reformismos desde hace mucho tiempo.

El tercer aspecto que me parece importante es considerar al Estado-nación como la forma de poder propia de la civilización capitalista. Un breve paréntesis: dice civilización capitalista porque la considera en su integralidad, incluyendo todas las variables articuladas, desde la economía y la cultura hasta la geopolítica y la sociedad. En consecuencia, dice que la lucha anti-estatal es más importante que la lucha de clases; y esto es una suerte de golpe al mentón para quienes nos formamos en Marx. Por eso mismo, afirma que es más revolucionario el trabajador que se resiste a ser proletario, que lucha contra el estatus de trabajador, porque esa lucha sería socialmente más significativa y ética.

En las páginas finales de este tomo afirma que los conflictos en realidad surgen entre conjuntos sociales; entre la sociedad estatal y las sociedades democráticas. En suma, el Estado es uno de los nudos a desatar, no el espacio de llegada de la lucha social.
Va más lejos. Sostiene Öcalan que Estado y poder son cosas diferentes, que el poder contiene al Estado, pero es mucho más que el Estado. En este punto advierte que el pensamiento antisistémico está necesitando investigar a fondo las formas de Estado y en particular el Estado-nación, temas que Marx no pudo o no quiso abordar.
Rechaza la toma del Estado porque pervierte a los revolucionarios y piensa que la crisis del movimiento antisistémico no puede desligarse de la opción estatal. También rechaza el concepto de hegemonía. “La esencia de la civilización estatal –escribe Öcalan– es la hegemonía sobre la sociedad”. Pero la hegemonía implica poder y éste supone dominio, que no puede existir sin el uso de la fuerza.

Es muy interesante que llegue a esta conclusión en franca oposición a pensadores como Gramsci, recuperado por toda una camada de intelectuales progresistas que hacen malabarismos teóricos para separar poder de dominación. Los monopolios de poder (Estados) así como los monopolios económicos (privados o estatales) se imponen sobre la sociedad y la asfixian. Por eso hay que alejarse de esas formas de relación social.

Al final, se comprendió que detentar el poder era lo más reaccionario del capitalismo, contra la igualdad, la libertad y la democracia, pero ya se había producido un importante retroceso, era la misma enfermedad histórica por el poder que había sufrido el cristianismo, escribe en las Conclusiones. Un pensamiento crítico, anticapitalista, anti-estatal y anti-patriarcal centrado en Medio Oriente, formulado desde la resistencia a sus poderosos enemigos.
Es imposible vencer con las armas del enemigo, nos dice Öcalan. Sin embargo, esta sencilla convicción no puede ser aceptada, sin más, como verdad revelada: cada generación deberá descubrir sus verdades con base en la propia experiencia. Por doloroso que sea.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/04/14/opinion/014a1pol

sábado, 15 de abril de 2017

LDD - Mijail Bakunin

Mijail Bakunin fue el prototipo ideal de aventurero romántico, capaz de hacer de su vida un reflejo de sus ideas. Un revolucionario comprometido hasta el último aliento con la cuasa de la emancipación humana. Su imponente figura recorrió el siglo XIX como un ciclón, a toda velocidad. No hubo revuelta, conspiración, barricada que fuese despreciada por este revolucionario ruso, considerado uno de los padres del anarquismo.




jueves, 13 de abril de 2017

Reflexiones sobre el Capitalismo: Revolución industrial e industria militar.






Esta vorágine productivista implementada por el Capitalismo no se puede entender bien del todo si no tenemos en cuenta el periodo que emergió con el cientificismo y la Revolución industrial creada a partir de los avances técnicos y tecnológicos que dieron lugar a la fabricación de armas y tecnología militar para poder hacer la guerra y apoderarse de los recursos naturales de otros países y regiones menos avanzadas tecnicamente, de esta manera se conseguia subyugar a la población y definir un modelo de organización social basada en la acumulación de Capital. 

La Revolución industrial es una consecuencia de la industria de guerra para fabricar armas y no un proceso de desarrollo, progreso y modernización de las fuerzas productivas sociales que ponen en marcha los productores de mercancias autónomos e interdependientes.

La Revolución industrial nace con la industria militar para abacar todas las actividades de producción humanas y destinarlas a la creación de un aparato técnico y tecnológico de control total basado en el dominio de la Naturaleza y el ser humano para someterlo a los designios de quienes controlan la Máquina (Estado) y configuran el sistema de dominación total.

La aceptación y adoración de los líderes, jefes y gurús de todo tipo por las masas es sinónimo de subordinación, y el reflejo de la decadencia y degradación del individuo y la sociedad que necesita ser inexorablemente gobernada y manipulada por una élite de Poder igualmente decadente y degradada que ve en su súbdito al irresponsable e insensato que debe ser dirigido y utilizado en todo momento de su vida.Y por lo tanto también controlado como a un ser menor infantilizado e incapacitdado para tomar sus propias decisiones. De manera que en estas circunstancias el gobernante perverso y ávido de más Poder sea la figura paterna que lo pueda manipular, explotar y matar cuando más le convenga para su interés y beneficio.

Si la supervivencia o en último término la vida está supeditada a la obediencia como forma de conciencia y ésta fomenta la servidumbre, aquella acabará determinando ésta, decidiendo inexorablemente la voluntad del individuo y de la sociedad por unas fuerzas que le son ajenas (hasta cierto punto incomprensibles para una inmensa mayoría) debido a que las condiciones materiales que imponen una conducta de convivencia ya han sido en mayor o menor medida planificadas por esos agentes externos que determinan en general las formas de producción social.

Efectivamente, si la explotación engendra violencia, cuando aquella se legitima y normaliza por la sociedad (a través de sus mecanismos de producción y organización; Capital y Estado), ésta también lo hará para convertirse en forma de convivencia social aceptada y gestionada por los mismos mecanismos que la pusieron en marcha, es decir, el Estado y el Capital.

El constante ambiente de pánico y terror sistemático creado por los medios de comunicación de masas refleja en buena medida la velada declaración de guerra que ha llevado a cabo durante siglos la clase dirigente (gobernantes) contra la clase popular (gobernados) para consolidar y perpetuar la jerarquización como forma de organización social. De manera que la coacción e imposición como fuerza de dominio ejercida por la élite de Poder a sus ciudadanos o súbditos se camufle y normalice en la medida que sea posible con los diferentes grados de voluntad de poder que se dan entre sus miembros.

miércoles, 12 de abril de 2017

"Casas viejas" - José Luis López del Río. (frases)


"Donde hay hambre no hay Ley"

"Queremos Justicia, no caridad"

"Guerra a las instituciones y paz a los hombres"

"Como un caballo encendido la CNT avanza por el mapa de España . Es la hora de la revolución. Los esclavos se levantan."

"Van las leyes donde quieren los reyes"

"Todos los partidos sois iguales, estáis contaminados por la conciencia cangrenosa de los burgueses, anestesiados por la política y el legalismo"

"No hay atajo sin trabajo"

"Miseria para nosotros, cuartos para el Estado"

"Siempre debiendo, ya no sólo al amo sino al tabernero, al tendero y a todos los parásitos"





martes, 11 de abril de 2017

[1º de mayo de 2017] Contra la precariedad, la corrupción y la guerra.

[Por la huelga general indefinida]
La precariedad y la corrupción en España.
El gobierno y los medios de comunicación siguen insistiendo en la progresiva recuperación económica que vive el país. Sin embargo, la tasa de desempleo supera los más de cuatro millones de personas, siendo el trabajo en negro, la precariedad laboral, las rentas de inserción de las comunidades autónomas (RMI en la Comunidad de Madrid), y los ahorros y pensiones de familiares mayores, los soportes que tienen los trabajadores en España para lidiar con la penosa situación que se vive en este país. Los servicios sociales de Madrid se encuentran colapsados y las inversiones en materia social son cada vez menores. Cada vez más dinero va destinado a la externalización de servicios, siendo algunas consecuencias directas la precarización de los servicios sociales, un peor servicio, más gastos para los contribuyentes y el lucro directo de las diversas ONG que viven de la externalización, la precariedad y la exclusión social.
La pobreza infantil en España se ha multiplicado por cinco durante la crisis. Entre 2008 y 2015, el número de niños en situación de pobreza severa ha aumentado hasta más de 400.000. La precarización y la destrucción de los puestos de trabajo han llevado al enorme empobrecimiento de las familias obreras. Esto se traduce en falta de accesos a recursos de los menores, mala alimentación y graves consecuencias para la salud.
Cada día, se siguen ejecutando en España desahucios de familias que no pueden costear las abusivas hipotecas. Se han realizado cientos de miles de desahucios desde que comenzó la crisis, mientras que el gasto en vivienda pública por parte del Estado se ha reducido hasta un 50%. Sin embargo, cientos de miles de viviendas se encuentran vacías. Hasta un 30% de las viviendas vacías en Europa se encuentran solo en España. Hasta tal punto se ha llegado, que, tristemente, una de las primeras causa de mortandad en España es el suicidio.
España es uno de los países con mayor desigualdad dentro de la Unión Europea, oscilando entre la segunda y la quinta posición. Esta brecha, lejos de disminuir, ha aumentado desproporcionadamente a consecuencia de la crisis, polarizando la sociedad. Más de un 30% de la población española vive en riesgo de pobreza extrema por los bajos salarios, el paro y la precariedad laboral. A la contra, el 1% de la población española concentra más riqueza que el 70% más empobrecido. Los políticos juegan su papel promoviendo políticas que refuerzan y protegen la concentración de la riqueza en manos de unos pocos.
Ha quedado más que demostrado, que a los representantes políticos les interesa poco la situación social. Es más, su objetivo al final no es otro que el vivir de las instituciones del Estado. Lo expresó claramente el senador del PP Eugenio Gonzálvez: «que trabajen los gilipollas». Los gilipollas que tenemos que costearles a él y a los empresarios sus sueldos, sus vicios y su nivel de vida. Por supuesto, este señor no va a dimitir de su cargo.
El 23 de febrero se publicó la sentencia de las tarjetas black. En la misma, representantes del PP, PSOE, IU, CC. OO. y UGT, consejeros en Caja Madrid, después de gastarse durante años cientos de miles de euros de dinero público en gastos «de representación», son condenados a penas irrisorias por apropiación indebida. Lo más probable es que ninguno pise la cárcel, bien por la baja condena o bien porque les sobre el dinero.
La trama de la Púnica, es otro de los casos más sonados y con más repercusión mediática en España. En el mismo se han detenido y procesado a decenas de miembros del PP, del PSOE y empresarios por corrupción, pagos de comisiones ilegales y blanqueos a través de un entramado societario. Este caso ha salpicado profundamente a la cúpula del PP de Madrid. Los mismos que luego se llenan la boca de democracia y libertad, y encarcelan a aquellos que luchan contra las injusticias.
La guerra en el mundo
El sistema económico capitalista no hace estragos solamente en España. Diversas guerras sacuden el mundo hoy día. Algunas más mediáticas, otras menos. La mayor parte con justificaciones tales como la defensa de la paz y la promoción de la democracia. Sin embargo, detrás de estos conflicto propiciados por EE. UU., Rusia, China, Irán, la UE en general o Gran Bretaña y Francia en particular, priman los intereses económicos de las grandes multinacionales y los intereses geopolíticos de los Estados, los cuales giran en torno a la construcción de grandes infraestructuras, el control del gas, del petróleo, las reservas de minerales y otros recursos naturales, etc.
Detrás de cada arma, de cada misil, de cada bomba, de cada avión de combate y de cada ejército hay empresarios que se lucran con el negocio de la muerte y el sufrimiento. Un ejemplo en España lo tenemos en el exministro de defensa Pedro de Morenés y Álvarez de Eulate, vinculado a la alta nobleza española y empresario de la industria armamentística.
España es uno de los principales proveedores de armas en el mundo en los últimos 50 años. La excusa es la defensa. Sin embargo, entre sus clientes están diversos países que están involucrados en conflictos contra otros países o en conflictos internos. Algunos de ellos son el Reino Unido, Alemania, Arabia Saudí, Irak, Libia o Venezuela.
En el otro lado tenemos a las centenares o quizás miles de víctimas civiles que mueren a diario a causa de los conflictos armados que sacuden el mundo. Millones de trabajadores que tienen que sortear día a día la muerte, para poder mantener a sus familiares.
 Hay motivos para organizarse. Hacia la huelga general indefinida
 Tanto dentro de las fronteras del mundo occidental como fuera, los trabajadores tenemos que sufrir las miserias a las que somos condenados por empresarios y políticos. Dentro tenemos que sufrir la deslocalización de las fábricas, la destrucción de los puestos de trabajo y el miedo continuo al paro, así como la frustración de no poder alcanzar nunca el nivel de vida que nos intentan vender como el idóneo de cualquier país rico y desarrollado. Todo con el único objetivo de explotarnos, sacar el máximo rédito por nuestro trabajo con el mínimo salario (y si además se ahorran la Seguridad Social, mucho mejor), y jugárselo todo en la bolsa.
Fuera de Occidente, el negocio de la guerra y los intereses imperialistas de multinacionales y Estados mantienen en la miseria a millones de personas en los cinco continentes, sufriendo el hambre y eternas guerras que nunca cesan.
La deslocalización de la industria europea es otra maniobra de la patronal para ahorrar costes en la fabricación y la producción, teniendo a miles de trabajadores y niños en condiciones infrahumanas y de semiesclavitud. Así es como ha hecho su fortuna Amancio Ortega, fundador de Inditex y aplaudido en España como un empresario ejemplar. Vitoreado por los mismos políticos que crean tramas de corrupción para enriquecerse, y por los empresarios que financian a los partidos políticos para que promuevan políticas que defiendan su interés de clase contra los trabajadores.
Ante esta situación, es necesario que los trabajadores nos organicemos para poner sobre la mesa la herramienta más efectiva con la que contamos tanto a nivel local como a nivel internacional, la huelga general indefinida. Para parar las embestidas del neoliberalismo tanto en España como contra las guerras que asolan a los pueblos del mundo por el negocio de unos pocos empresarios y políticos.
Lejos de los sindicatos pactistas, que son parte de los engranajes de la maquinaria neoliberal, tenemos la alternativa de crear y fomentar redes, colectivos y sindicatos de funcionamiento horizontal, asambleario y solidario, que son la mejor herramienta para poner trabas al embiste neoliberal, tanto en el entorno laboral como en el entorno social, y defender y promover nuestros intereses como trabajadores.
NI GUERRA ENTRE PUEBLOS NI PAZ ENTRE CLASES
HACIA LA HUELGA GENERAL INDEFINIDA
POR LA ANARQUÍA

Fuente: https://federacionanarquistaiberica.wordpress.com/