In LSD Veritas -

Benvinguts al meu racó.


Todo está sujeto a interpretaciones, por lo tanto la realidad es subjetiva y las formas de pensar y vivir son caóticas y conflictivas. El pensamiento enmascara a menudo la verdad de los hechos. La realidad ya no puede ser objetiva. Todo pasa por el filtro del pensamiento y el individuo deja de observar los hechos tal como son.

sábado, 8 de abril de 2023

'Técnica y totalitarismo' con Jordi Pigem

 

12 comentarios:

Anónimo dijo...

¿No volvieron a llamarlo de la televisión, no? Otra voz clamando en el desierto. La sociedad despertará como lo hace siempre, con sangre. Es con las guerras cómo se le cae la careta al poder.

El lobo estepario
(perdón si no sigo la posible conversación, pero desde mañana estaré un mes sin conexión de ningún tipo, apenas con una giba de datos en el teléfono, que tengo que atesorar como oro en paño).

Anónimo dijo...

Sobre "pactos fáusticos" (se lo voy a copiar a Pigem):

https://www.mirror.co.uk/news/health/brits-dying-tens-thousands-dont-29955386

Pero que siga la ceguera...

El lobo estepario

Anónimo dijo...

Los españoles son lo más fantoche que se ha parido. Para muestra un botón:

https://twitter.com/i/status/1656571214431756289

El lobo estepario

Albert dijo...

Que yo sepa no lo han vuelto a llamar. Le queda un libro de la trilogía que ha escrito sobre la Técnica. Por cierto, ya era hora que alguien de cierto renombre se interesara por esos temas que tocamos sólo 4 gatos. El último libro "Técnica y totalitarismo" está bastante atinado, te lo recomiendo.

Anónimo dijo...

La deshumanización es, de nuevo, un hecho. El cauce digital lo que hace es propagarla con mayor rapidez. Propagar, por ejemplo, los odios y justificaciones puntuales de según qué actos atroces. Véase cómo ejércitos de mongolos aplauden hoy mismo al ejército israelí. Lo que están aplaudiendo en realidad es el poder instituido en su labor de apisonadora contra el que osa usar (aun a una escala mucho más baja) sus mismas armas: la arbitrariedad, la violencia...

Curioso a este respecto, por cierto, cómo el término "Untermensch" (infrahombre) tan utilizado por el Reich muta ahora en "animales humanos" en boca del Ministro de la Guerra de Israel. Todo sea por eliminar las cortapisas morales en la destrucción del otro.

El pastoreo de este siglo XXI es ya involución acelerada.

El lobo estepario

Albert dijo...

"La gente solía pensar que aprender a leer evidenciaba el progreso humano; todavía celebran la disminución del analfabetismo como una gran victoria; condenan a los países con una gran proporción de analfabetos; piensan que la lectura es un camino hacia la libertad. Todo esto es discutible, pues lo importante no es saber leer, sino comprender lo que se lee, reflexionar y juzgar lo que se lee. Fuera de eso, la lectura no tiene sentido (e incluso destruye ciertas cualidades automáticas de la memoria y la observación). Pero hablar de facultades críticas y de discernimiento es hablar de algo muy por encima de la educación primaria y considerar a una minoría muy pequeña. La inmensa mayoría de las personas, tal vez el 90%, saben leer, pero no ejercen su inteligencia más allá de esto. Atribuyen autoridad y valor eminente a la palabra impresa o, por el contrario, la rechazan por completo. Como estas personas no poseen conocimientos suficientes para reflexionar y discernir, creen -o no creen- en todo lo que leen. Y como estas personas, además, seleccionarán el material de lectura más fácil, no el más difícil, están precisamente en el nivel en el que la palabra impresa puede apoderarse de ellos y convencerlos sin oposición. Están perfectamente adaptados a la propaganda".

J. Ellul

https://www.climaterra.org/post/jacques-ellul-la-propaganda-no-pretende-elevar-al-hombre-sino-hacerlo-servir?fbclid=IwAR2C8AbjX9yodds6EPru633wRtBdxQbYV6OViz5hqX2dCWnq8c318YQfHS4

Albert dijo...

Lo más siniestro que encierra el Progreso no es la deshumanización progresiva - ya grave de por sí- del hombre sino la pérdida progresiva de la libertad, el bien más sagrado de la existencia de todo ser humano.

Anónimo dijo...

Prueba de lo que se dice en el comentario que pones en penúltimo lugar fue el seguidismo del relato oficial durante la crisis sanitaria ("pandemia"): asiduos lectores de digitales progresistas, no habiendo contrastado información (porque NO lo hicieron, porque, de haberlo hecho, no habrían esgrimido un discurso tan simplista), sacaron pecho como partidarios de la luz de la razón frente al supuesto oscurantismo acientifista de los "antivacunas", es decir, de aquéllos a los que no nos salió de los cojones someternos a un descarado ensayo clínico para el que no había además necesidad alguna. Ahora, si fueran coherentes, deberían ir de cabeza a que les enchufen la quinta dosis.

El lobo estepario

Anónimo dijo...

A propósito del totalitarismo tecnológico progresiva y felizmente asumido, no sé si conoces esto:

https://www.youtube.com/watch?v=cyF4h3KvrYc

El lobo estepario

Anónimo dijo...

Algo exagerada en su deriva como metáfora de la abducción, supongo que por exigencias de los códigos genéricos del cine/TV de terror, pero en cierto modo visionaria. Aquella programación, aun con su NODO y en el marco de una dictadura, es una broma en comparación con la alienante y embrutecedora parrilla actual (de las televisiones en abierto, al menos).

El lobo estepario

Albert dijo...

Sí, quizá la mejor obra de Narciso Ibáñez Serrador. La publiqué en el blog en su día para hacer una crítica de la sociedad tecnológica. Ahora que me he fijado bien, la película es de 1974 ya a finales del franquismo, se empezaba a notar la deriva y la manipulación de las masas por los medios de comunicación. Ibánez Serrador sabía de lo que hablaba y del poder que iban a tener los medios en un futuro próximo.

https://matapuces.blogspot.com/2010/05/historias-para-no-dormir-el-televisor.html

Aquí un fragmento de la película: https://www.youtube.com/watch?v=b7dXB_59WZo&t=51s&ab_channel=AlbertLibereco



Anónimo dijo...

La película juega dos cartas, una es la alienación del españolito medio en el tardofranquismo, que juega, en mi opinión, a la perfección; la otra es la de la abducción tecnológica y la deshumanización que provoca. Esta segunda carta se juega más en clave metafórica (así tenemos esa última escena donde la familia aparece brutalmente asesinada: la ha matado la mierda embrutecedora que ha pasado a consumir con el televisor) y personalmente no la encuentro tan lograda: por ejemplo, las alucinaciones que empieza a sufrir el protagonista no me parecen una buena idea. Un trabajo notable, en cualquier caso.

El lobo estepario