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lunes, 12 de septiembre de 2016

Propaganda, seguridad y libertad.




La creación de micro-mundos y esferas privadas que otorgan seguridad al individuo y a las sociedades más desarrolladas por parte del Capitalismo se lleva a cabo por la aplicación de Éste de una desigualdad planificada (político-social-económica) en el mundo que genera división y por lo tanto conflictos de diversa índole en las zonas más desfavorecidas y menos desarrolladas, es decir, la seguridad o inseguridad (como creación de conflictos) se mide por comparación y se aplica según los intereses del Estado y el Capital.

Donde hay acumulación hay limitación, y por ende inseguridad y desconfianza en un mismo y en el prójimo.

La explicación de que el hombre sólo se siente libre cuando come o tiene sexo es sencilla en el sistema de dominación capitalista porque en la inmensa mayoría de las ocasiones su supervivencia está supeditada al trabajo asalariado, es decir, a una forma de trabajo impuesta, dependiente y sumisa que hace imposible o muy difícil hallar algún atisbo de libertad o creatividad en el trabajo que se desempeña.

El grado de manipulación o sumisión viene determinado por la asimilación y creencia que tiene cada individuo o colectivo de la propaganda que emana del Poder. En este contexto la propaganda determina la conciencia del sujeto o como dirían los marxistas, "el individuo es un producto de la sociedad". Si la propaganda como tal no ejerciera el influjo sobre el hombre del que aquella se espera, dejaría de tener la relevancia para modificar el pensamiento y la conducta sobre la sociedad, como vemos, si "el individuo es un producto de la sociedad" no es tanto porque la sociedad tiene una influencia determinante sobre el individuo, sino más bien es porque éste se ha dejado adoctrinar por la propaganda que en este caso ejerce y monopoliza una élite de poder para controlar a la sociedad.
El pensamiento único o unidimensional se impone, asimila y adscribe y por la tanto se consiente, tolera y finalmente también se acaba ejerciendo como dogma de fe por parte del individuo y de la sociedad.
Por lo tanto. sino existiera esta élite de poder la propaganda dejaría de tener la relevancia que tiene en la actualidad para el individuo y la sociedad. En este contexto el individuo deja de ser un producto de la sociedad para ser un miembro más de la sociedad y influiría tanto aquel en ésta como ésta en aquel, en este punto el equilibrio entre individuo y sociedad determinaría la conciencia individual y colectiva porque la propaganda podría ser usada por el individuo en igualdad de condiciones al del resto de los integrantes de la sociedad para este fin.

3 comentarios:

Piedra dijo...

Recuerdo que en un foro comunista, un convencido total me decía que a él le daba igual la libertad, que eso no significaba nada, que prefería alguien que le garantizase un plato de comida, para él y su familia, antes que tanta libertad.

Qué más da entonces si el que te da las lentejas. a cambio de tu esfuerzo, por supuesto, es un fascista o cualquier otro tirano, le decía yo, pero no me contestó.

Si, la propaganda, (el adoctrinamiento) y el miedo nos condicionan para preferir seguir siendo esclavos, que además creemos que es lo más cómodo, al menos mientras no se enfade el amo.

Albert dijo...

Uno de los pilares fundamentales de la dominación es la seguridad, y la seguridad es incompatible con la libertad, el problema más grave de hoy en día es que las opciones para elegir el modo de vida que tienes cada vez son mas reducidas y escasas porque el sistema cada vez es más totalitario.

Si este hombre prefiere vivir una vida de esclavo es su decisión, es decir, una vida sin sentido alguno, sin embargo, el problema más grave es que hay demasiada gente que quiere vivir como él, una vida basada en la seguridad que le ofrece por ejemplo el Estado le va bien porque no tiene que asumir responsabilidades, más allá de la familia o el trabajo asalariado, una vida de hombres medios o mediocres, la archiconocida clase media es un buen ejemplo.

Albert dijo...

Por cierto clase media, donde la inmensa mayoría era o es clase trabajadora pero a la vez sin conciencia de clase y aspirante en muchos casos a clase alta o burguesa dispuesta a explotar al que esta por debajo de él.